EN LA RECTA FINAL

Las últimas semanas previas al embarazo para la mayoría de las mujeres suelen ser las más difíciles, debido a que nuestro bebe está muy formado y constante crecimiento, sentimos que ya no podemos más y deseamos que él bebe nazca pronto.

En mi caso experimente mucho miedo o incertidumbre relacionados con el momento del parto, la salud del bebé y mi papel como madre primeriza. Pase por una montaña rusa de sentimientos encontrados donde tenía dudas y preguntas sobre muchas cosas.

En las últimas semanas sentía mucho dolor en la espalda baja, no podía dormir bien y me cambiaba de posición constantemente durante la noche y muchas veces me levante a sentarme un rato o caminar alrededor de mi casa ya que me sentía un poco de alivio al hacerlo. Hice Teletrabajo todo mi embarazo debido a la pandemia y sentía que él bebe estaba muy encajado en una de mis costillas esto y toda el agua que consumía también aumentaba mis ganas de ir a orinar así que trataba de ponerme de pie cada cierto tiempo para aliviar el dolor, hacia pausas activas y algunas veces hasta dormía unos minutos.  Adicional a esto también experimente el  síndrome del túnel carpiano que me provoca dolor y adormecimiento de las manos, así como pubalgia o calambres en el pubis. En las últimas 6 semanas siempre me sentía muy llena por lo cual comía raciones muy pequeñas de comida siempre tratando de alimentarme muy saludablemente, sobre todo porque en estas últimas semanas es muy difícil controlar el aumento de peso. Lo que si agradezco mucho es que no presente acidez o reflujo durante el embarazo.

La doctora me indico que todo era totalmente normal ya que estaba en las últimas semanas y el peso ganado por él bebe y por mí a lo largo de los meses y la inminente llegada del parto provoca la aparición de nuevas molestias y hacen que se intensifiquen otras que ya venía presentando.

Me indico que algunas formas para aliviar el dolor de espalda eran mantener una buena postura, levanta peso de manera adecuada, dormir de lado, incluir actividad física en mi rutina diaria por lo cual decidí caminar las últimas semanas en un parque cerca de mi casa, mi esposo llegaba del trabajo y junto a mi hermana salíamos los 3 a dar un paseo. Para el túnel carpiano me envió una información por correo de algunos ejercicios que podía practicar para aliviarlos que me fueron muy útiles.

 

Una de mis principales preocupaciones eran identificar el momento exacto de la llegada del parto, estar atenta a los síntomas de alarma (contracciones cada 5 min parecidos a un dolor menstrual, rotura de la membrana o expulsión del líquido), sangrado vaginal. Estas son algunos de los signos de alarma que pueden indicar la llegada del parto por lo cual es recomendable dirigirse a urgencias.  

Aunque esa información te la indican los doctores y puedes conseguirla en muchas páginas en internet o tu madre, hermana o amiga te las mencionan, parece que siempre tienes dudas de si es el momento o no.

Después de estas últimas semanas en el momento menos esperado llego el día y rompí fuente en la madrugada del 18 de Octubre del 2020 a las 5:00 am y me fui al hospital que quedaba a 10 min de mi casa, sin dolores ni contracciones y mi esposo super nervioso me preguntaba si no me dolía nada. Cuando llegue me revisaron y efectivamente había roto fuente, pero aún no estaba ni cerca del parto y pase todo el día en el hospital, me ayudaron a dilatar con medicamento, me colocaron anestesia y también la famosa y temida epidural y a las 11:36 pm estaba naciendo mi pequeño y hermoso Samuel.

Esta últimas semanas podemos pasar por muchas cosas, molestias, estados de ánimos, dudas e incertidumbres, pero lo importante es siempre mantener la calma y practicar los consejos que nos indican para aliviar estas molestias y poder llegar a término sin complicaciones.

Lo más importante es que todo estos es solo una señal que pronto tendremos a nuestro bebe juntos a nosotras, abrazarlos, ver su carita y darles mucho amor ya que ellos también deben comenzar una nueva etapa que es conocer el mundo, ya no estarán en nuestras pancitas protegidos y tibios, ahora les toca enseñarnos a ser madres y a nosotras nos toca aprender y cuidar mucho de ellos.